Las caricias son la base de las relaciones afectivas y sexuales más intensas: las zonas erógenas

 ¡Las caricias, claves para el placer de ambos!
 ¡Está probado, a las mujeres les gusta más que a los hombres recibir y dar caricias! 


Buscar el orgasmo rápido ya no es una prioridad, sino que extender el placer a todo el cuerpo mediante caricias te llena más.

Durante el amor las caricias preliminares son más precisas, más sexuales. En este momento, es importante conocer un poco el funcionamiento del cuerpo, tanto del suyo como del tuyo, para poder hacer de nuestros cuerpos una especie de instrumento de música del que podemos sacar los mejor, haciéndolo vibrar...
 

 

 


















Las zonas privilegiadas de las caricias son las zonas erógenas

Nivel 1, zona primaria: 
Corresponde a una zona que, estimulada, producirá orgasmos. En el caso del hombre se trata del pene, y especialmente del glande, sobre todo a la altura de la corona del glande y del freno. En el caso de la mujer, se trata del clítoris y de la vagina.
Nivel 2, zona secundaria:
Corresponde a las zonas, que estimuladas por medio de una caricia, van a excitar las zonas erógenas primarias o a intensificar el grado de excitación. Para el hombre, se trata de las bolsas testiculares, del interior de los muslos y de la zona situada entre la parte posterior de los testículos y el ano. En el caso de la mujer, se trata de toda la vulva, los senos y el interior de los muslos. En los dos sexos, los pezones también son zonas erógenas secundarias. 

Nivel 3, zona terciaria:


Se trata de actuar casi en toda la superficie de la piel. Las zonas erógenas terciarias son las que al ser acariciadas pueden provocar una excitación sexual, ya sea una erección en el hombre o una lubrificación vaginal en la mujer. Toda la superficie de la piel es susceptible de tener este efecto. Todo depende de los momentos, pero también de la historia del cuerpo de cada uno. Un cuerpo que ha sido acariciado, mimado, será más apto para apreciar los contactos. Un cuerpo que ha sido herido, al contrario, puede reaccionar muy poco o de manera negativa a las caricias. 

Entradas populares de este blog

Fibromialgia, Sexualidad y Pareja

Cuando el cuerpo nos pide sexo

Los síntomas que más nos advierten de depresión