No digas SI cuando quieres decir NO
Bienvenidos a mi blog
Espero que el contenido de este artículo sea de tú interés
Espero que el contenido de este artículo sea de tú interés
Existen algunos obstáculos psicológicos que nos
hacen difícil decir NO en situaciones que no deseamos o ante personas que nos
impresionan, nos coartan o nos imponen. Exponemos aquí los tres más habituales..
Miedo
a ser rechazados
Es la percepción más
habitual que tenemos frente a una persona o situación sobre la que tenemos que
manifestar una negativa. Muchas veces llegamos a creer que si rechazamos una
petición la otra persona tendrá una reacción emocional demasiado fuerte y es mejor
evitarla. Nuestra relación con los demás está sujeta a un complejo entramado de
normas en el que se mezclan la educación, las reglas sociales y los rasgos
individuales de cada uno. Si en esta interrelación no entendemos y priorizamos
el saber decir NO como una defensa de nuestros derechos e intereses, acabamos
viviendo en el miedo a no saber complacer a los demás y perder su aprobación.
El miedo a ser rechazados que nos dificulta decir NO lo podemos arrastrar desde
pequeños y adolescentes, cuando se nos obligaba a hacer cosas y no tenemos la
capacidad de afirmar nuestra individualidad aprendiendo a decir NO por miedo a
las reprimendas. Sin embargo, lo común es que tengamos miedo exagerado a decir
NO, a decepcionar las expectativas de los demás, por motivos de dependencia
emocional, social o laboral.
Suponer que los demás
también lo harán por mí
Cuando creemos que si
hacemos algo por alguien, esa persona nos corresponderá en el futuro, nos puede
llevar al pensamiento de que si, por el contrario nos negamos, esa persona
también podrá negarse en el futuro. Es decir, nos situamos en un pensamiento circular
donde una preestablecida necesidad de correspondencia nos precipita a convivir
con sentimientos negativos que minan nuestra autoestima y desarrollan la idea
de que “no valemos mucho”, porque no recibimos en la medida en que damos, o
mejor dicho, en la medida en que nos negamos a nosotros mismos para satisfacer
las necesidades o las expectativas de los otros. Lo habitual en estos casos es
que la imagen que transmitimos de nosotros mismos sea de vulnerabilidad. Cuando
esperamos de los demás comportamientos equivalentes a nuestros esfuerzos y a
nuestras renuncias, manifestamos un estado de debilidad de que no resulta
difícil que algunos se aprovechen.
Creer que no se tiene
la capacidad para decir NO
Algunas personas
creen firmemente que necesitan ser buenas; buenas personas me refiero. Es
decir, creen que la capacidad de decir que NO es algo ajeno a ellas. En estas
situaciones resulta habitual encontrarnos con un perfil de persona a la que le
resulta muy difícil afrontar sus propias responsabilidades, pero que, sin
embargo, viven situaciones de estrés casi traumático por asumir tareas que no
les corresponden. Son esas personas, especialmente en el ámbito laboral, a las
que constantemente compañeros/as les están pidiendo favores, dada su “buena
predisposición”. Hay que decir claramente que estas personas suelen sufrir
mucho, aunque en silencio. El mundo está lleno de pequeños tiranos dispuestos a
sacar partido de cualquier debilidad.
Técnicas asertivas
para decir NO sin molestar demasiado, o sólo lo necesario al otro
No es fácil para las
personas que tengan pensamientos o desarrollan conductas como las arriba
mencionadas, tener una buena adaptabilidad a los diferentes entornos en los que
le toca vivir. No obstante existen técnicas muy sencillas que suelen ser muy
útiles cuando se nos propone algo y nos gustaría decir NO.
Técnica 1
Me encantaría pero
esta vez no me puedo comprometer a lo que me pides (Útil cuando ya has hecho favores
anteriormente y te has sentido utilizado)
Otra versión es decir
‘’Lo siento, no puedo’’. No hace falta
des más explicación.
Repite esta frase una
o dos veces. La persona captará el mensaje.
Técnica 2
No soy la persona
indicada para solucionar este problema, puede tratar de hablar con ‘’ X’’ (otra
persona). De esta forma dices no pero le das una orientación a quien pide
ayuda.
Técnica 3
Perdona, en este
momento estoy ocupada/o, pero lo pensaré. Con esta técnica retrasas la situación,
si te piden algo y no tienes claro la decisión esta técnica es útil. Ganarás
tiempo para decidir. Muchas veces no te volverán a preguntar, o si te vuelven a
preguntar entonces si tienes claro que No, puedes usar (la fórmula 1, o la 2 o
la 4).
Técnica 4
Esta es útil si
tratan de venderte algo y tú no quieres comprarlo o no tienes tiempo en ese
momento.
‘Gracias pero esto no
se ajusta a mis necesidades’. Si te tratan de ‘dar la vuelta’ algo que a menudo
hacen los vendedores (sobre todo los que se creen que machacándote a preguntas
conseguirán algo) solo tienes que repetir lo mismo ‘Gracias pero esto no se ajusta a mis
necesidades’ y despedirte.
Conforme vayas ensayando estas técnicas cada vez te costara menos decir no.
Si te ves a ti misma/o como alguien con dificultades para decir NO cuando debe decir NO, te recomiendo la siguiente lectura


