El dolor de cabeza psicosomático

Medicina psicosomática, psicología, salud, trastornos mentales, psicoterapia, ansiedad, depresión

Bienvenidos a mi blog. Espero que el contenido de este artículo sea de tú interés
Te invito a leerme también en : A Propósito de Ti y de Mí  SocioPsicología HOY

Las enfermedades psicosmáticas tienen su origen en un conflicto psicológico que se expresa a través de uno o varios síntomas físicos. Las emociones y sentimientos negativos que no se pueden exteriorizar se manifiestan orgánicamente. Respecto a las enfermedades o trastornos psicosomáticos existen muchas controversias a nivel científico, si bien, cada vez más, la medicina adopta posiciones biopsicológicas que abordan al individuo como un todo. Muchos facultativos de atención primaria comprenden que no es suficiente con atacar el síntoma de una enfermedad y que mente y cuerpo no son cosas separadas sino que forman parte de una misma unidad. Las enfermedades psicosomáticas más comunes, las que forman parte de la cotidianidad de millones de personas, se presentan en forma de trastornos digestivos (gastritis, colon irritable, colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn, entre otras muchas), dolores musculoesqueléticos (dolor de cuello, de cabeza, de espalda) psicodermatológicas (alopecia, psoriasis, dermatitis atópica, e incluso delirios psiquiátricos como la parasitosis). También es habitual la insuficiencia renal crónica. Desde aspectos de hiperreactividad emocional como la introversión y el neuroticismo, hasta Trastornos Depresivos Mayores, son muchos los conflictos psicológicos que están en el origen de las enfermedades psicosomáticas. En la actualidad, cuando uno va al médico por un dolor de cabeza, se le prescribe analgésicos o si existe sospecha de un problema más complejo se le realizan pruebas clínicas exploratorias, como un escáner. Sin embargo, no es común que el médico de atención primaria le pregunte al paciente por su situación personal ni por el nivel de estrés en el que se desarrolla su vida. Sin embargo, en la naturaleza de los estados emocionales de las personas, en la reactividad ante los estímulos, en el control emocional, en la persistencia de las respuestas emocionales y en la expresividad emocional, donde surgen los conflictos que el cuerpo puede acabar somatizando. Las enfermedades psicosomáticas tienen su génesis en situaciones como las provocadas por sentimientos de preocupación, temor, tristeza, angustia, ira o resentimiento. 



Por ejemplo, algunos dolores de cabeza tienen un origen psicosomático inequívoco. En general suele ser ese dolor que aparece periódicamente y sin causas orgánicas que lo justifiquen. Un tipo de dolor de cabeza de origen psicosomático es la cefalea tensional, que cursa con dolor en la parte superior o en toda la cabeza y que aparece en momentos de gran nerviosismo. Esta tensión ocasiona fuertes contracciones en los músculos del cuello y la cabeza. Un par de calmantes resuelven el problema, salvo que sea consecuencia de un estado de ánimo habitual y recurrente que necesita tratamiento más allá del alivio de los síntomas de dolor. Los sentimientos de culpa y las decisiones difíciles (divorcio, separación, cambio de trabajo, mudanza, juicios), son también potenciadores de dolores de cabeza. Naturalmente cualquiera de nosotros ha padecido en alguna ocasión dolores de cabeza de causa psicosomática, aunque se suelen repetir con frecuencia en aquellas personas más proclives a expresar con dificultas sus sentimientos y emociones, y aquellas otras que se esfuerzan en actuar de forma racional para tratar de controlar sus emociones. De igual manera, los perfeccionistas obsesivos, los que se esfuerzan en analizarlo todo, o los que pretenden mantener bajo control sus relaciones con los demás (a nivel afectivo, social o laboral), son más vulnerables a padecer enfermedades psicosomáticas y en especial dolores de cabeza recurrentes. 
Las enfermedades psicosomáticas requieren de un tratamiento psicológico. En los casos de dolor de cabeza recurrente por causas psicosomáticas en los que está comprobada la ausencia de causa orgánica en los mismos y el tratamiento farmacológico sólo resuelve el síntoma doloroso y no su prevalencia en la vida cotidiana, se requiere la identificación de aquellos conflictos internos y externos (psicosociales), abordarlos, resolverlos y liberarse de ellos mediante psicoterapia.

Entradas populares de este blog

Fibromialgia, Sexualidad y Pareja

Cuando el cuerpo nos pide sexo

Los síntomas que más nos advierten de depresión