Malos hábitos para el Tiroides y para la salud mental
Bienvenidos a mi blog. Espero que el contenido de este artículo sea de tú interés
Te invito a leerme también en : A Propósito de Ti y de Mí SocioPsicología HOY
Las hormonas que produce la glándula tiroides son esenciales para el equilibrio físico y psíquico del ser humano. La tiroides está relacionada con las funciones metabólicas (conjunto de actividades físicas y químicas, consumidoras de energía, que se verifican dentro de una célula para que ésta pueda vivir) en las diferentes células de nuestro organismo, incluyendo consumo de oxígeno, maduración y crecimiento. En otras palabras, el nivel de actividad de la mayoría de las células es regulado por la glándula tiroides; si la función de la tiroides baja, la persona se vuelve lenta o apagada, pero si la función de la tiroides sube, la persona se torna “acelerada”. Simplificando mucho, la tiroides es al humano lo que la batería es a un automóvil.
La glándula tiroides fabrica sus hormonas a partir de la captación del yodo proveniente de la dieta. La concentración en sangre de las hormonas tiroideas está controlada por la hormona tiroestimulante o tirotropina, secretada por la glándula hipófisis, que, a su vez, está regulada por la hormona liberadora de tiroides del hipotálamo. Cuando se produce una segregación excesiva de hormonas tiroideas inhibe la liberación de tirotropina, cuya consecuencia común es el hipertiroidismo, que se caracteriza por fatiga, diarrea con notable disminución de peso, intolerancia al calor, hipertensión arterial, pérdida de cabello, entre otros síntomas comunes. El estrés provoca un empeoramiento súbito de esta crisis tiroidea. La pérdida de trabajo, de un ser querido o una discusión violenta pueden generar cuadros severos de estrés e inducir la aparición de este trastorno hormonal.
Por su parte, la disminución de
hormonas tiroideas estimula la liberación de tirotropina pudiendo, en estos
casos, provocar un cuadro de hipotiroidismo suele incluir síntomas como aumento
de peso, hinchazón de la cara, disminución del ritmo cardíaco, intolerancia al
frío, estreñimiento, piel reseca, etc. El hipotiroidismo es más común en las
mujeres, en las personas con otros problemas de la tiroides y en las personas
mayores de 60 años de edad.
Ambos trastornos pueden exacerbar
cuadros psiquiátricos como depresión e incluso psicosis si existen antecedentes
genéticos.
Si bien es cierto que las
alteraciones de esta glándula se deben generalmente a trastornos autoinmunes,
congénitos, medicamentos, etc. Es importante saber que también existen hábitos
de vida que pueden alterar su funcionamiento, afectando de igual manera nuestro
metabolismo.
¿Cuáles serían esos hábitos?
Sedentarismo
El sedentarismo puede estar asociado a la presencia de
trastornos hormonales como el caso del hipotiroidismo. Una vez más conocemos
otra razón importante por lo que el ejercicio diario se torna indispensable
para un cuerpo sano. No solamente para disfrutar de un cuerpo esbelto sino
también como forma de prevención de muchas enfermedades o alteraciones de
salud.
Cafeína
Es importante que tengas en cuenta que nada en exceso puede
ser saludable, si consumes cafeína de manera exagerada, debes detenerte. Su
consumo desmedido puede estar relacionado a la aparición de irregularidades con
la glándula tiroides.
Alcohol
El consumo de esta bebida en exceso afecta en general a
nuestro organismo. Pero ya que el día de hoy nos centramos en la tiroides, es
bueno que sepas que el alcohol podría causar la aparición de hipotiroidismo.
Tabaquismo
Si eres fumador, lo más recomendado sería que abandones el
hábito, aparte del sinfín de enfermedades a causa de este producto, también se
añade el riesgo sufrir daños en tu salud a causa del mal funcionamiento de tu
glándula tiroides.
Yodo
El yodo es un elemento indispensable para el correcto
funcionamiento de nuestra glándula tiroides, un deficiente aporte de yodo puede
ser causante de alteración en la misma.
¿En qué alimentos podemos encontrarlo?
Lo podemos encontrar en pescados, mariscos, ajo, frijoles
blancos, yogurt, queso, leche de vaca, algas marinas, naranjas, manzanas,
remolacha, acelga, cebollas, piña, etc. Recuerda siempre asegurarte de
incluirlo en tu dieta.
Si te interesa conocer más sobre los trastornos tiroideos, te invito a consultar las siguientes publicaciones:
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