Autoestima y Salud

Medicina psicosomática, psicología, salud, trastornos mentales, psicoterapia, ansiedad, depresión


Bienvenidos a mi blog.
Espero que el contenido de este artículo sea de tú interés
La imagen que tienes de ti mismo afecta tu estado anímico. Es un factor importante en la autoestima de todas las personas. El mundo actual idealiza el cuerpo perfecto y a veces es difícil tener una actitud positiva si piensas que eres demasiado bajo de estatura, que estás gorda y te encuentras fea, o te sientes ridículo con esa incipiente alopecia. Opiniones que construyes sobre ti que tal vez no son verdad, o no son del todo verdad, pero que alimentan la falsa creencia de que para ser feliz se necesita tener una determinada silueta o estar en posesión de unos determinados atributos. Son muchos y muchas los que en estos casos se exponen a padecer diversos problemas de salud. La comparación con los demás y con los estereotipos sociales genera situaciones de ansiedad que subyacen a conflictos psicológicos y a enfermedades psicosomáticas.
La autoestima es algo así como el sistema inmunitario para la vida psíquica. La presencia de autoestima asegura recursos y los potencia. La autoestima conlleva un sentido de eficacia personal, de responsabilidad sobre nuestra propia vida y nuestra salud. Si por el contrario vivimos con ausencia de autoestima o su intensidad es muy baja, es fácil que nos acompañen a lo largo de nuestra  existencia una amplia gama de trastornos psicológicos y psicosomáticos, como son los estados neuróticos, la depresión, los desórdenes alimenticios (como la anorexia), el insomnio o la hipertensión, la inestabilidad emocional y el retraimiento social.



La autoestima es, por tanto, un elemento fundamental en nuestra existencia, pues influye sobre aspectos importantes de la vida, tales como: La adaptación a las situaciones nuevas, los niveles de ansiedad, el rendimiento académico y laboral, las relaciones interpersonales y la aceptación de otros, la tendencia a consumir drogas, la propensión a asumir conductas de riesgo y en la resiliencia, entre otros. El desarrollo de una buena autoestima es crucial para el mantenimiento de una buena salud mental y física, y requiere, por parte del sujeto, un esfuerzo adaptativo importante, principalmente cuando las experiencias pasadas no han sido positivas al respecto.
La autoestima forma parte del conocimiento de vivir y pasa por el aprendizaje de gozar y también por el aprendizaje de sufrir. La vida madura cristaliza en una actitud adecuada ante la realidad que elige, asume y transforma creciendo a través de ella. Cuando somos incapaces de gozar y de sentir sufrimiento, cuando la huida y el temor al fracaso, a la frustración, nos invita a evadirnos de nosotros mismo.

Entradas populares de este blog

Fibromialgia, Sexualidad y Pareja

Cuando el cuerpo nos pide sexo

Los síntomas que más nos advierten de depresión