Cuando el cuerpo nos pide sexo
Suele ocurrir que cuando nos falta sexo se nos complica la vida, porque la falta de relaciones sexuales genera efectos nocivos para el cuerpo y la mente.
Las relaciones sexuales habituales entre personas que se relacionan libremente, consentidas con afectividad ayuda a prevenir enfermedades, al igual que ocurre con una buena alimentación o con el descanso diario debido. El sexo consentido y compartido produce buen humor y emociones positivas, nos ayuda a estar en buen estado de forma, nos alivia dolores y hasta nos disipa muchos conflictos psicológicos.
La práctica
sexual libera endorfinas, en consecuencia tiene un efecto analgésico sobre
nuestro Sistema Nervioso Central, como consecuencia más inmediata el sexo ayuda
a aliviar el dolor de cabeza y las migrañas, disminuye los episodios de
insomnio, la irritabilidad, la fatiga, la pérdida de reflejos, etc., en
relación con las personas que mantienen una mediocre actividad sexual.
